El presidente boliviano, Evo Morales, pedirá durante su asistencia a la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático la creación de una Corte Internacional de Justicia sobre Cambio Climático donde se puedan juzgar los delitos contra la naturaleza.
Durante las últimas Negociaciones Climáticas celebradas en Bonn en Agosto, se presentaron una serie de propuestas concretas ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), con el fin de avanzar las negociaciones para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero de una forma nueva y positiva.
Las principales reivindicaciones que surgieron de la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra (Cochabamba, Abril 2010) han sido incorporadas al texto que está siendo negociado por el Grupo de Trabajo Especial sobre Cooperación a Largo Plazo (GTE-CLP) bajo la CMNUCC.
En la Conferencia de Cochabamba se reunieron más de 35.000 personas de 140 países, representando a gobiernos y a la sociedad civil, para debatir algunas partes de las negociaciones de la CMNUCC, así como temas exigidos por las organizaciones sociales y los pueblos indígenas del mundo. De este proceso resultó el Acuerdo de Cochabamba, que incorpora temas como las causas estructurales de la crisis climática, la agricultura y la soberanía alimentaria, la pérdida de la armonía con la naturaleza, la importancia de crear un marco vinculante que permita identificar y juzgar los crímenes climáticos, y el desarrollo de una democracia global para que los pueblos puedan decidir en un tema que afecta a toda la humanidad y a nuestro planeta.
Comunicado del Estado Plurinacional de Bolivia
(Octubre 10, Tianjin, China,) Las propuestas de la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre Cambio Climatico y los Derechos de la Madre Tierra se mantienen y amplían en el texto de negociación de cambio climático que acaba de salir de la ultima ronda de negociaciones realizada en Tianjin, China.
A lo largo de todo el proceso en Tianjin hubieron varios intentos por sustituir el texto de negociación, donde se encuentran las posiciones de todos los paises, por un texto que se limitara a recoger los principales elementos de consenso para Cancún.
En algunos grupos como el de “Diferentes aproximaciones para acciones de mitigación” se presento una propuesta que solo contenía la opción pro-mercados. Después de un largo debate, en el que se hizo prevalecer el derecho de todos los países a que sus posiciones se consignen en el texto de negociación hasta que haya consenso, se acordó un nuevo texto que incluye como opciones las posiciones de Cochabamba contrarias al mercado de carbono y se añadió que en las acciones de mitigación es necesario hacer prevalecer los derechos de la naturaleza.
Hacia una plataforma de Jubileo Sur sobre cambio climático, deuda ecológica y soberanía financiera
Compartimos la publicación electrónica del documento editado por Jubileo Sur sobre la relación entre la deuda ecológica y financiera y las falsas propuestas frente al cambio climático. Los invitamos a seguir reflexionando y aportando a este debate.
http://www.yousendit.com/transfer.php?action=batch_download&send_id=870029625&email=353c40dbb943b73a31bfda2f56782622
Quizás sin entender plenamente el significado ni las implicaciones, los movimientos progresistas han gravitado en torno a la consigna de la “deuda climática” como un camino hacia el complejo mundo de las negociaciones sobre el clima.
Es fácil entender por qué: la deuda es un concepto simple y en un mundo justo, las deudas deben ser pagadas. Sin embargo, -más que eso- la noción de deuda climática llega al centro de la política en torno al cambio climático. Plantea la cuestión central de la responsabilidad histórica y de quién debe a quién y para qué. Y mediante la redefinición de la “deuda” como un problema sistémico en lugar de un problema financiero, replantea las tradicionales relaciones entre ricos y pobres. Por lo general, son los ricos quienes son los acreedores, exigiendo el pago a los pobres, pero la deuda climática invierte esta relación: ahora son los pobres y los marginados -el Sur Global- quienes reclaman sus deudas, no para beneficio personal, sino para el futuro de la humanidad y la Madre Tierra.
En tal sentido, la deuda climática es una idea potente que vincula problemáticas, grupos sociales y estrategias, con el atractivo añadido de usar un lenguaje sencillo como un caballo de Troya para introducir ideas complejas y potencialmente subversivas. Pero si no tenemos una idea clara de lo que “nosotros” entendemos por deuda climática, siempre existe el riesgo de que los principios e ideas que la sustentan sean cooptadas y se diluyan. Tal vez no exista una definición definitiva de la deuda climática, pero como movimientos y activistas por la justicia social, es útil tener una visión común de lo que queremos decir, y lo que estamos pidiendo.
¿Qué es la deuda climática?
El concepto de deuda ecológica ha estado presente durante varios años. Acción Ecológica de Ecuador habla de la deuda ecológica como “la deuda acumulada por los países del Norte industrial hacia los países y pueblos del Sur a causa del saqueo de recursos, los daños ambientales y la ocupación libre del espacio ambiental como depósito de desechos, tales como los gases de efecto invernadero”.
En términos contables, la deuda climática es sólo un renglón en el balance mucho mayor de la deuda ecológica, pero puede ser dividida en partes comprensibles y medibles.
Una parte de la deuda climática se refiere a los impactos de la emisión excesiva de gases de efecto invernadero que causan el calentamiento global: fenómenos climáticos extremos y frecuentes, inundaciones, sequías, tormentas, pérdida de tierras cultivables y de la biodiversidad, enfermedades, falta de acceso a la tierra, migración, pobreza y muchos más. En el lenguaje de la ONU, estos impactos humanos muy reales son agrupados y puestos en “cuarentena” como los costos de “adaptación”.
Un segundo elemento de la deuda climática es el costo de la reorganización de las sociedades y las economías de tal manera que las emisiones de gases de efecto invernadero sean radicalmente reducidas: es lo que se llama mitigación, y abarca a casi todos los aspectos de la actividad humana desde la agricultura, la energía y el transporte, hasta la forma en que las ciudades se organizan, los patrones de consumo y el comercio mundial. Para el gobierno boliviano es equivalente a una “deuda por desarrollo”, que sería compensada al garantizar que todas las personas tengan acceso a servicios básicos y que todos los países sean lo suficientemente industrializados para garantizar su independencia.
Una tercera parte de la deuda es más difícil de calcular: algunos lo llaman la deuda de las emisiones. Se refiere al hecho de que los países ricos han gastado la mayor parte de la capacidad de la atmósfera para absorber gases de efecto invernadero, sin dejar “espacio atmosférico” para el que el Sur pueda “crecer”. Dado que existe una correlación muy alta entre el crecimiento económico y las emisiones de gases de efecto invernadero en el contexto tecnológico actual, esto equivale a decir que los países en desarrollo deben limitar su crecimiento económico. La única manera de compensar esta deuda es si los países ricos reducen drásticamente sus propias emisiones.
El gobierno boliviano incluye otros dos elementos en el cálculo de la deuda climática. Además de la adaptación, la mitigación y la deuda de las emisiones, identifica una “deuda de migración”, que quedaría compensada por el abandono de prácticas restrictivas de la migración y con el tratamiento de todos los seres humanos con dignidad; y, por último, la deuda con la Madre Tierra.
De acuerdo con el gobierno boliviano, esta deuda es “imposible de compensar por completo, debido a que las atrocidades cometidas por la humanidad han sido demasiado terribles. Sin embargo, la compensación mínima de esta deuda consiste en reconocer el daño causado y la adopción de una Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de la Madre Tierra, para garantizar que los mismos abusos no se repitan nunca más en el futuro. ”
Teniendo en cuenta todos estos componentes, la deuda de los ricos a los pobres es inconmensurable.
¿Quién es responsable de la deuda climática?
Esta pregunta está en el centro de las negociaciones de la CMNUCC, pues, detrás del lenguaje técnico, en el fondo se trata de dinero e intereses económicos. Es por eso que EE.UU. impulsó el Acuerdo de Copenhague durante la COP 15; para redefinir quién es responsable y así evitar el pago de sus cuotas.
La situación actual es que los países ricos -y especialmente los que tienen la mayor acumulación de emisiones históricas- simplemente no están dispuestos a pagar su deuda. Después de haber acumulado su riqueza y seguridad sobre las espaldas de los pobres, a través de la destrucción de la naturaleza y la extracción de recursos, los países europeos ricos, EE.UU., Japón, Australia y Canadá se niegan a pagar la factura, tanto en términos de los costes reales de mitigación y adaptación, como también en términos de cambiar su propio consumo despilfarrador. No sólo se niegan a reducir sus propias emisiones –y de esta forma trasladan a los demás la carga de la reducción- sino que también están tratando de echar la culpa a los países en desarrollo como China, Brasil e India, cuyas emisiones actuales están creciendo a un ritmo rápido.
¿La deuda se podrá pagar?
Si bien algunos aspectos de la deuda se pueden contar y calcular -por ejemplo, los costos de las tecnologías limpias, la restauración de los bosques devastados, el recambio a la agricultura sostenible o la construcción de infraestructura apropiada al clima-, la deuda real no puede ser calculada. Es mucho más que una cifra o dinero; la deuda climática simboliza más de 500 años de relaciones desiguales entre el Norte y el Sur, entre ricos y pobres, entre explotadores y explotados.
La deuda climática es también una medida de la total locura del capitalismo -ya sea como mercado libre o estatal- como modelo para la gestión de la sociedad humana y los ecosistemas de la Tierra. En última instancia, la única manera de que la deuda se podría pagar es asegurando que las relaciones históricas de desigualdad sean rotas de una vez por todas y que no se acumulen “nuevas” deudas. Esto requiere de un cambio de sistema, tanto en el Norte como en el Sur. Por eso la deuda climática es una idea tan subversiva. (Traducción ALAI).
* Nicola Bullard es integrante de Focus on the Global South -con sede en Bangkok, Tailandia-. http://www.focusweb.org
Publicado en América Latina en Movimiento Nº 454, abril de 2010, “Por un nuevo amanecer para la Madre Tierra”, coedición ALAI – Fundación Solón.
“Cualquiera que siga pensando que el crear un casino del carbono puede solucionar nuestra crisis climática se deben a sí mismos el leer este libro. El reto aún más convincente y conciso para los especuladores verdes”.
Naomi Klein, autora, The Shock Doctrine
“La transición hacia un modelo pos-petróleo es inevitable pero en lugar de comenzar con este proceso, se está retrazando con barreras y trampas tales como el mercado de carbono. Este libro nos enseña cómo funciona esta barrera y qué es lo que hay detrás de esta nueva trampa del capitalismo verde. Es lectura obligatoria para todos los que luchan por una civilización pos-petróleo.” Ivonne Yanez, Oilwatch South America
“Este libro es una contribución invaluable para entender los peligros de depender en los mercados de carbono para salvar a los pobres en el mundo y al planeta” Meena Raman, Third World Network
Mientras que hasta 15,000 personas se reunirán en Bolivia para promover respuestas de base a la crisis climática, un nuevo libro expone los fracasos de las políticas climáticas globales y presenta numerosos caminos a seguir fuera del sistema del mercado de carbono, el cual se encuentra al centro de las negociaciones.
El Mercado de Emisiones, Cómo Funciona y Por Qué Fracasa proporciona una crítica devastadora de tanto la teoría como la práctica del mercado de emisiones, y expone su desastroso historial desde su adopción como parte del Protocolo de Kyoto. Muestra como el esquema de comercio de emisiones de la Unión Europea, el mercado de carbono más grande del mundo, ha fallado sistemáticamente en ponerle un ‘tope’ a las emisiones, mientras que el Mecanismo de Desarrollo Limpio de la ONU (MDL) favorece constantemente proyectos medioambientalmente inefectivos y socialmente injustos.
Descargar gratis en: http://www.carbontradewatch.org
El libro incluye investigación original con convincentes casos de estudio de proyectos MDL en Brasil, Indonesia, India y Tailandia que han probado ser fraudulentos, basados en despojos y abusos de derechos humanos, condujeron a fuertes resistencias de comunidades en el Sur Global.
El libro revela como el comercio de carbono es tan sólo una muy reciente invención de los negocios y élites políticas que socava la legislación medioambiental existente, y distrae de planificar una rápida transición lejos de la actual expansión de combustibles fósiles. Apunta a una plétora de caminos a seguir sin el comercio de carbono –desde cambios en subsidios hasta regulación- basados en conocimientos locales y organización política, si se va a enfrentar el cambio climático de una manera justa.
Los autores, Tamra Gilbertson y Oscar Reyes, son ambos investigadores de Carbon Trade Watch. El proyecto combina investigación de gran calidad con apoyo y acompañamiento a movimientos sociales a través del mundo, lo que lo ha hecho un comentarista respetuoso en las políticas climáticas globales y justicia climática desde el 2002.
El libro será lanzado en la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra.
Para Entrevistas y comentarios:
Tamra Gilbertson +34 625 498 083 tamra@carbontradewatch.org
Oscar Reyes (en inglés) +27 791 682 998 oscar@carbontradewatch.org
Joanna Cabello +31 681 389 805 joanna@carbontradewatch.org
(en Bolivia 16-24 de Abril. Teléfono local: +591 705 435 49)
Para obtener una copia impresa, contactar a Joanna Cabello a través de correo electrónico o teléfono local.
Descarga del libro: http://www.carbontradewatch.org/downloads/publications/mercado_de_emisiones.pdf
ISBN 9789071007316
132 páginas
Versión en inglés
El libro también está disponible en una versión en Inglés, publicada por el Dag Hammarskjöld Foundation (www.dhf.uu.se) como parte de su serie Critical Currents. Para obtener una copia impresa, contactar a Tamra Gilbertson a través de correo electrónico, o descargarla de: www.carbontradewatch.org/carbon-trading-how-it-works-and-why-it-fails.html
No a las Compensaciones de Emisiones de Carbono
Compensaciones para las Arenas Bituminosas de Canadá con
Ríos Represados y Bosques Muertos
Published by: Institute for Policy Studies Sustainable Energy
and Economy Network
Mientras Canadá empieza a explotar los combustibles fósiles más sucios del mundo – las arenas bituminosas – , ciertos canadienses proponen que dicha explotación y sus impactos climáticos deben ser “compensados” por la protección de bosques o el represar ríos. Sin embargo, los bosques canadienses son vulnerables a la infestación del escarabajo del pino, una consecuencia de los inviernos más calientes debido al cambio climático. Y se están contaminando los ríos y el agua subterránea de Canadá, por la explotación de las arenas bituminosas.
Hacia Una Propuesta para la Financiación Climática Justa
Published by Institute for Policy Studies Sustainable Energy
and Economy Network
El mundo requerirá un compromiso mundial, para limitar los aumentos de temperatura y estabilizar las concentraciones de emisiones de CO2. Si bien la gran mayoría de dichas reducciones se tendrán que implementar en los países norteños, es probable que ciertos países sureños también tendrán que reducir sus emisiones. En debate, es cómo los países desarrollados recaudarán y canalizarán financiamiento para compensar a los países en vías de desarrollo por los impactos existentes del cambio climático, y a la vez proveerles apoyo financiero para efectuar una transición a economías de bajo carbono. Para el 2030, los países en vías de desarrollo necesitarán entre US$170-275 billones, para satisfacer sus necesidades de mitigación y adaptación climática. La sociedad civil ha demandado que el financiamiento debe ser público, obligatorio y previsible, imponer ninguna condicionalidad en los países del Sur mundial, no debe generar deuda externa, debe ser financiamiento nuevo y adicional a los compromisos financieros existentes y debe ser canalizado a través de un mecanismo financiero bajo la autoridad de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC, por sus siglas en inglés).
Criterios para la Recaudación de Ingresos para la Financiación Climática
| Criterios | Definición | |
| ESENCIAL | Adecuado | Aumenta la volumen de ingresos consistente con la escala de la necesidad, de forma que sea adicional a la ODA y otras promesas preexistentes, con costos de transacción bajos. |
| Previsible | Automático, sostenible a lo largo del tiempo, no se puede evadir fácilmente y no es sujeto a rendimientos en declive. | |
| Público | Debe ser recaudado y contribuido por gobiernos. | |
| Equitativo | Obtiene dinero de aquellos países con la mayoría de la responsabilidad por haber causado el cambio climático inducido por el ser humano, y además que tienen la capacidad de pagar. A la vez, los mecanismos deben minimizar los impactos negativos en los países en vías de desarrollo, y en los grupos de bajos ingresos y otros marginalizados en todo país. | |
| Transparente & puede rendir cuentas | Potencial para el involucramiento y la supervisión ciudadana en monitorear como y de dónde se recaudan los ingresos. | |
| DESEABLE | Transformativo | Promueve reformas en todos los sectores de la economía que nos alejan de los sistemas de combustible fósil, promueve la transición a fuentes de energía renovable y el control local de los recursos naturales. |
| Financially responsible | Ayuda a frenar la especulación, aumentar la transparencia de los flujos financieros, limitar las operaciones en instrumentos financieros derivados y otros productos financieros tóxicos y avanzar hacia una economía equilibrada y bien regulada. |
| Adecuado | Previsible | Público | Equitativo | Transparente & Puede Rendir Cuentas | Transfor-mativo | Económica-mente Responsa-ble | |
| Impuestos en transacciones financieras | J | K | J | J | K | K | J |
| Impuestos mundiales en carbono | J | K | J | K | J | J | K |
| Redistribución de subvención para combustible fósil | K | L | J | K | K | J | J |
| Impuestos en pasajeros aéreos | K | J | J | J | J | K | K |
| Impuestos en combustible búnker | K | J | J | K | J | J | K |
| Ventas de cuotas de carbono | K | J | K | K | K | J | K |
| Derechos especiales de giro (DEG) climáticos | K | K | J | J | J | K | J |
Propuesta para un Fondo Mundial Climático
La sociedad civil mundial hace un llamado para un mecanismo financiero mejor, en forma de un Fondo Mundial Climático, a ser establecido bajo el control de la UNFCCC. El Fondo debe ser fundado en base al reconocimiento de una ‘Deuda Climática’ de los países norteños, por su responsabilidad por la mayoría del calentamiento global. Sus emisiones niegan a los países sureños su parte del espacio atmosférico, y causan impactos climáticos severos, los cuales recaen desproporcionadamente en las comunidades marginalizadas.
El Fondo debe reconocer que las reparaciones requieren una reducción drástica de sus emisiones, a través de la toma de medidas domésticas. El Fondo servirá como un canal para la transferencia de todo costo financiero, para así posibilitar que países y pueblos en vías de desarrollo se adapten a los impactos, lidian con los efectos del cambio climático y realicen un desarrollo equitativo y sostenible. Se debe establecer el Fondo según los siguientes principios:
Cuerpo Ejecutivo, bajo la autoridad de la UNFCCC, determinaría lineamientos de política globales para todas las ‘ventanas’, compuesto de una mayoría de los países en vías de desarrollo, con plazas para países y comunidades vulnerables.
‘Ventanas’ de Adaptación, Mitigación y Tecnología desembolsarían dinero directamente al país receptor, para la implementación de planes desarrollados a nivel local y nacional; una ‘Junta Ventanal’ evaluaría dichos planes en base a la solidez del enfoque, la participación de las comunidades afectadas, la sostenibilidad ambiental y otros criterios establecidos por dicha junta.
Paneles Técnicos revisarían los planes para evaluar su mérito técnico, y harían recomendaciones a las Juntas Ventanales sobre si un plan está listo para ser financiado.
Escritorios de Derechos Indígenas y de la Mujer asegurían que los derechos de los Pueblos Indígenas y de la mujer, son centrales en todo aspecto del financiamiento de adaptación.
Secretariado responsable de proveer apoyo administrativo, legal y financiero al Cuerpo Ejecutivo; recabaría datos sobre los impactos del Fondo en mujeres, comunidades marginalizadas y el medio ambiente.
Fideicomisarios administrarían el financiamiento de cada ‘ventana’ en cuentas bancarias separadas, y desembolsarían fondos a los receptores por instrucción del Cuerpo Ejecutivo.
Esta ficha técnica fue elaborada por la Red de Energía y Economía Sostenible (Sustainable Energy and Economy Network), un proyecto del Instituto de Estudios de Política, www.ips-dc.org/seen.
No las Compensaciones de Emisiones de Carbono
Créditos de carbono a base de la agricultura, los bosques y la tierra
Published by Institute for Policy Studies Sustainable Energy
and Economy Network
Ecosistemas como bosques, campos y suelos, en su estado natural, secuestran el dióxido de carbono. Sin embargo, cuando se talan o desmontan los bosques, o son reemplazados con plantaciones, su secuestración se transige. Asimismo, cuando se limpian, se labran o de otra forma se dañan los suelos, ellos también pierden a la atmósfera una gran parte de su carbono almacenado. Por lo tanto, uno de los impulsores del cambio climático – y una de sus soluciones –, consiste en tener un cuidado especial en las prácticas del uso de la tierra, incluso las prácticas agrícolas y forestales y el manejo de ganado. La agricultura y el manejo forestal sostenibles serán esenciales en volviendo a secuestrar el carbono de nuestra atmósfera. La pregunta sigue siendo: ¿Cuáles leyes, apoyo financiero y otras medidas se necesitan para incentivar las prácticas del uso sostenible de la tierra? En las primeras etapas de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC, por sus siglas en inglés), la noción de que sumideros terrestres deberían formar parte de un régimen de comercio de carbono, fue rechazada. Actualmente, hay un gran esfuerzo, proveniente mayormente de las industrias agrícola y forestal, de reintroducir la compensación de emisiones de carbono (CEC) para créditos de sumideros terrestres, en el régimen internacional de comercio de carbono. En 2009, la Cámara de los Representantes y el Senado de EEUU presentaron la primera apertura significativa para dichos créditos de CEC para sumideros terrestres, en el comercio de CEC, a través de legislación climática que todavía no ha sido aprobada por ambas Cámaras. Si dicha legislación llega a ser aprobada, abrirá una caja de Pandora de un posible comercio de CEC terrestre a nivel mundial, lo cual crearía una expropiación terrestre mundial para dicho el comercio.
Esta ficha técnica fue elaborada por la Red de Energía y Economía Sostenible (Sustainable Energy and Economy Network), un proyecto del Instituto de Estudios de Política, www.ips-dc.org/seen.